Hacia nuevas estrategias de desarrollo integral. El artículo 'Economía y Congreso DC' de Ricardo French-Davis.
0 comentarios Publicadas por CiberAméricaRicardo French-Davis (y otros) presentan una interesante síntesis de las definiciones económicas acordadas en el reciente V Congreso Nacional de la Democracia Cristiana - en 'Economía y congreso DC' de la columna de Opinión de El Mercurio.
Trata de definiciones decisivas para el futuro del país.
* poner la economía al servicio del bienestar de la gente
* concertar más y mejor Estado con más y mejores mercados así como más sociedad
civil.
* propicia la convergencia del desarrollo social y del desarrollo productivo.
Se trata, entonces, de generar condiciones para una economía social de mercado que supere la actual situación.
'Entendemos' - escriben los autores - 'el desarrollo como un proceso en que pasamos de condiciones menos humanas a condiciones más humanas.'
Definiciones que plantean por lo pronto un gran desafío de actualización a los partidos de la Concertación y a las políticas económicas dominantes en la actualidad.
Ver también: 'Desarrollo Integral', por Otto Boye, Abril de 2007.
Trata de definiciones decisivas para el futuro del país.
* poner la economía al servicio del bienestar de la gente
* concertar más y mejor Estado con más y mejores mercados así como más sociedad
civil.
* propicia la convergencia del desarrollo social y del desarrollo productivo.
Se trata, entonces, de generar condiciones para una economía social de mercado que supere la actual situación.
'Entendemos' - escriben los autores - 'el desarrollo como un proceso en que pasamos de condiciones menos humanas a condiciones más humanas.'
Definiciones que plantean por lo pronto un gran desafío de actualización a los partidos de la Concertación y a las políticas económicas dominantes en la actualidad.
Ver también: 'Desarrollo Integral', por Otto Boye, Abril de 2007.
Technorati Tags : política, Chile, desarrollo, econoomía, Democracia Cristiana
Un ejemplo de mundo al revés: cuando el Juez que procesó a miembros de la familia Pinochet atrae la reacción disciplinaria del Poder Judicial.
0 comentarios Publicadas por CiberAméricaFue Arnaldo Momigliano, destacado historiador de la Antiguedad, quien escribió acerca de la monotonía de la historia. Tal vez tenía en mente que ésta ya no le sorprendía.
El Poder Judicial, que en Chile hace sólo unos años intervino para dificultar al Juez Guzmán que avanzara a la parte final del proceso del dictador Pinochet cuando éste ya estaba inculpado, vuelve ahora a reaccionar en forma aparentemente similar - esta vez en el marco del caso Riggs, cuando el Juez Carlos Cerda procesa a la familia Pinochet.
Tras el procesamiento de los hijos y de la viuda del general parece producirse una reacción sistémica para frenar la situación: Un reflejo emocional de las instituciones para ralentizar el paso cuando algo desagradable puede afectar a la familia del dictador, cuando - a excepción de la viuda - las demás personas procesadas están en condiciones de afrontar los resultados de un proceso.
Cómo si el abogado defensor, el mismo que defendió al dictador, tuviese ascendiente como para repetir escenarios anteriores, en un asunto entre poderosos, para que el Poder Judicial detenga nuevamente el actuar del juez.
Entiendo que fue una semi- frase crítica del juez Carlos Cerda acerca del sistema judicial o de las cortes, pronunciada en Washington y observada en Santiago, lo que desencadenó las fuerzas del estatus quo en este caso. Y que la Corte Suprema ha reaccionado ordenando al Presidente de la Corte de Apelaciones que investigue si el Juez Cerda dijo algo indebido en Washington. Lo que plantea, al pasar, una interrogante acerca de cuan restringido es aún el entendimiento que tiene el Poder Judicial 1) de las libertades en el hemisferio occidental y 2) y de la censura.
El juez Carlos Cerda, luego de procesar a los Pinochet y de recibir un premio internacional por su labor en Derechos Humanos - ha sido entonces inmediatamente cuestionado. Parte de la prensa ya había hecho de lo suyo en esos días del procesamiento y detención de los Pinochet: sorprendía al hacerse casi vocera de ellos y dirigir su crítica hacia el Juez.
Una situación que tiene algo de mundo al revés. Pero en el país real, donde este tipo de cosas ha sido tradicionalmente posible, aún podría suceder que, como ya lo mostró el mismo caso Pinochet, tal vez por debilidades del control efectivo entre los Poderes: el juez termine amonestado, el caso Riggs traspapelado y los procesados absueltos.
Es un problema curioso que Montesquieu probablemente no previno. El eterno problema de la legitimidad de las acciones de los poderes.
El Poder Judicial, que en Chile hace sólo unos años intervino para dificultar al Juez Guzmán que avanzara a la parte final del proceso del dictador Pinochet cuando éste ya estaba inculpado, vuelve ahora a reaccionar en forma aparentemente similar - esta vez en el marco del caso Riggs, cuando el Juez Carlos Cerda procesa a la familia Pinochet.
Tras el procesamiento de los hijos y de la viuda del general parece producirse una reacción sistémica para frenar la situación: Un reflejo emocional de las instituciones para ralentizar el paso cuando algo desagradable puede afectar a la familia del dictador, cuando - a excepción de la viuda - las demás personas procesadas están en condiciones de afrontar los resultados de un proceso.
Cómo si el abogado defensor, el mismo que defendió al dictador, tuviese ascendiente como para repetir escenarios anteriores, en un asunto entre poderosos, para que el Poder Judicial detenga nuevamente el actuar del juez.
Entiendo que fue una semi- frase crítica del juez Carlos Cerda acerca del sistema judicial o de las cortes, pronunciada en Washington y observada en Santiago, lo que desencadenó las fuerzas del estatus quo en este caso. Y que la Corte Suprema ha reaccionado ordenando al Presidente de la Corte de Apelaciones que investigue si el Juez Cerda dijo algo indebido en Washington. Lo que plantea, al pasar, una interrogante acerca de cuan restringido es aún el entendimiento que tiene el Poder Judicial 1) de las libertades en el hemisferio occidental y 2) y de la censura.
El juez Carlos Cerda, luego de procesar a los Pinochet y de recibir un premio internacional por su labor en Derechos Humanos - ha sido entonces inmediatamente cuestionado. Parte de la prensa ya había hecho de lo suyo en esos días del procesamiento y detención de los Pinochet: sorprendía al hacerse casi vocera de ellos y dirigir su crítica hacia el Juez.
Una situación que tiene algo de mundo al revés. Pero en el país real, donde este tipo de cosas ha sido tradicionalmente posible, aún podría suceder que, como ya lo mostró el mismo caso Pinochet, tal vez por debilidades del control efectivo entre los Poderes: el juez termine amonestado, el caso Riggs traspapelado y los procesados absueltos.
Es un problema curioso que Montesquieu probablemente no previno. El eterno problema de la legitimidad de las acciones de los poderes.
