¿Nada más que hablar? A propósito de los dichos de Edwin Donayre.
0 comentarios Publicadas por CiberAméricaUn post de arturo durán
‘Nada más que hablar’ declaró el vocero de gobierno de Chile, apurándose a cerrar un feo asunto. Pero, a quién va dirigida dicha orden ¿Al gobierno? ¿A la prensa? ¿A la opinión pública chilena? y ¿Por qué no habría nada más que hablar?
Por el contrario, creo que hay mucho por debatir y hablar sobre estos asuntos – afortunadamente se puede hacer, así disguste al vocero de gobierno. El conservador ‘El Mercurio’, por ejemplo, editorializa el tema.
Los hirientes dichos del general Donayre podrían provocar un profundo daño a las relaciones entre los dos países – más allá del intercambio oficial de notas y explicaciones. Donaire no los dirigió directamente a una audiencia chilena, y el video data de febrero etc. Todo eso no hace lo dicho menos dramático.
La diplomacia y los gobiernos de Chile y Perú han mostrado cierto éxito en limitar daños por las declaraciones del jefe militar peruano. Tal vez eso parezca suficiente a las autoridades. No significa sin embargo que deban intentar apagar el debate público. No sería una buena práctica.
Vi por primera vez el video en un blog peruano que visito regularmente (los reviso en Planetaki – Ciberamérica), tal vez un día antes que el asunto saliera en la prensa chilena . Creí que se trataba de una puesta en escena – alguna presentación de mal gusto sobre el tema de los prejuicios y rencores hacia Chile. Pero tal vez por el realismo de los uniformes y de la situación mostrada por el video – me di cuenta de que se trataba de algo incomprensible.
El asunto irrumpe justo en un momento en que las relaciones – probablemente de forma algo voluntariosa – parecían retomar cierta cordialidad oficial en la APEC, a pesar del diferendo que simultáneamente corre en La Haya.
Me ha impactado profundamente. Las imágenes evocadas por Donayre, del cajón, de las bolsas, y de las mujeres-bombas – no son pachotadas como éste ha escrito a Izurieta, jefe del ejército chileno. Son alusiones salidas del mundo del terror. No me producen sentimientos anti-peruanos sino una angustiante inquietud acerca de la veracidad de los avances en el entendimiento entre los dos países.
Desafortunadamente, es difícil hacerse una idea de la reflexión de las autoridades más allá de aquellas dictadas por la diplomacia.
Sospecho que cómo a mí mismo, para muchos en la opinión pública tanto en Chile como en Perú, los dichos son una indigna transgresión. Desconocer su impacto en la opinión pública es probablemente un error del oficialismo. Hay mucho que se puede hacer para mejorar el entendimiento entre los dos país – uno de esos es reconocer y superar ‘situaciones’ – así sean tan difíciles como esta.
Pero eso ciertamente no es aquel “Nada más que hablar” del vocero.
