Luego de unas semanas en que las derechas se encargaron del trabajo sucio de destituir a una popular ministra de educación para luego pasar a irritar a vastos sectores del electorado femenino al prohibir, vía Tribunal Constitucional, a los servicios públicos de salud la entrega de la píldora del día después - ahora llega el turno para el gobierno de ocupar el banquillo.
Se inicia la tercera semana - con 1ero de Mayo incluido - de movilizaciones laborales de los trabajadores sub-contratados de la estatal Codelco. Se apronta también una movilización de funcionarios de la salud (que no interrumpe la atención primaria) y los secundarios se propondrían retomar la protesta iniciada la semana pasada. Se trata de movilizaciones reivindicativas, independientes de los partidos, que en la práctica no tienen connotaciones ideológicas fuertes.
El gobierno parece entrampado en diferencias e indecisiones. La información de prensa de hoy es errática - refleja no un probable doble discurso oficial sino que diferencias al interior del oficialismo. Por un lado el gobierno llama a Codelco a internalizar a trabajadores subcontratados - por otro lado rechaza llamar a la Codelco a formar una mesa tripartita Codelco-empresas subcontratista - trabajadores - por cuanto considera que el problema laboral es entre privados. Extrañísima teoría para un gobierno cuya reforma laboral ha sido uno de los logros alcanzado por el Osvaldo Andrade, Ministro del Trabajo.
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